viernes, 15 de marzo de 2013

De hornos y manías

Sí, igual que la señora Gúrpide, la profesora de Literatura Castellana como el impresentable del profesor de Historia, el horno me tiene manía. Ya no tanta como hace unos años, pero aún guarda un cierto resquemor hacia mi persona. 


Yo creo que todo empezó en casa de mis padres. Ese mueble con ruedas que tenía un horno y unos fogones que iban con butano. Se encendía 4 veces al año. Dos de ellas durante las navidades, sepia y gambas. Y las otras dos, pollo con patatas.

Cuando me fui a vivir solo, esta relación no mejoró. Éramos dos extraños compartiendo piso. Lo ignoraba, no le daba los buenos días ni las buenas noches. Ni siquiera le ponía su crema hidratante. Ahí guardaba las sartenes, y creo que se enfadó, ya que me decidí a usarlo una vez, y qué pasó? Que me quedé con el mando en la mano! Así, que decidí seguir guardando las sartenes, y las pizzas: al micro!

Un poco después, y ya con pareja, teníamos un horno nuevo. Creí que ése sería mi amigo. Era muy simpático, metalizado, carro extraíble… Lo cuidaba, lo mimaba. Estaba hecho para mí, pero… no sería el definitivo. Por X motivos que no vienen a cuento, éste desapareció y fue sustituido por un horno metalizado como el anterior, pero nada de carro extraíble, sino los de toda la vida, que ya venía con algunas pupas. Bueno, los mismos motivos por los que un microondas de casi 300 euros con decenas de botones también fue sustituido por uno blanco amarillo con dos opciones (tiempo y potencia). 

Este horno es “sencillo”. Dos mandos y dos botones para programar la hora. Las narices!! Aún no he sido capaz de fijar la hora. Léete las instrucciones!!, dirá alguno/a. Pues no tengo instrucciones de ese horno. E intentándolo por libre no he sido capaz de hacerlo. 


Bizcocho de chocolate hecho con el horno
alacuina.blogspot.com
Pues resulta que eso no es todo. Una de las redondas es la de la temperatura. Ésta no hay problema, está controlada. 

Pero la otra redonda… Ufff, que si modo pizza, ventilador, arriba, abajo, arriba y abajo, etc. Por qué? Un horno, si yo sólo quiero un horno para cocinar. Tan difícil es eso? Y claro, alguna vez he hecho (o intentado hacer) yo la comida. Y como no, pedí ayuda a mi compi de vida, que es la que controla de estos temas. 


- Gordi, quiero hacer un bizcocho, cómo pongo el horno? 
- Ya has hecho la masa? Espero que hayas limpiado todo, que luego ya sé cómo me encuentro todo… 
- Claro que lo he recogido (recordatorio: limpiar todo antes de las 18:15). 
- Ya, ya… Bueno, ponlo en el ventilador 10 o 15 minutos. 
- A ver, 10 o 15?, que no es lo mismo! 
- Lo que tú veas. 
- Vale, nos vemos luego, ya verás que merienda tan buena. 
- Un beso (recordatorio: comprarme un croissant en la Prat si quiero merendar algo). 

Y yo, siguiendo las claras instrucciones efectuadas, enciendo ese aparatejo. Diez minutos después, nada. Quince minutos después, nada. 40 minutos después, nada. 
Y lío!! Ya son las 18:15. No hay merienda, no hay nada limpio… Yo rápidamente reacciono y antes que me caiga la bronca, ataco: 

- Oye, que esta mierdahorno (todo junto, que así queda más chulo) no va. 
- Espera, voy a ver. Unos segundos después… Es que no es este ventilador, es el otro. 
- Ein? Pero si yo lo he puesto en el ventilador. Mira, si tiene aspas! 
- Pero es el ventilador sin aspas. 

A ver, esposa mía de mi vida y de mi corazón… Desde cuando un ventilador no tiene aspas!? Y si sabes que hay dos, porque no especificas? Y sabiendo de esta relación tan especial que tenemos horno y yo, no es más fácil decir: gira la redondita dos puntos a la izquierda? Pues no sé qué queréis que os diga, porque…, qué izquierda? Hay muchas: 

- La que está al lado de la derecha 
- La de mi pareja cuando vamos en el coche
- La del PSOE 

Éste es el único electrodoméstico con el que mantengo esta dura relación. Aunque ahora, y después de unos dulces meses llenando el horno de galletas y cupcakes (o madalenas sin capuchón, vaya), parece que nuestra relación se va afianzando. Aún queda mucho camino por recorrer, pero ahí estamos. 

Hay otro que la cosa está así así… La plancha. Aunque hemos llegado a un pacto de NO agresión. Yo no la toco y ella no se mete conmigo. 

Eso sí, lavadora: no lo olvides, tú eres mía!!

22 comentarios:

  1. Oh... qué historia tan bonita, parece que va hacia un final feliz. Yo el horno ni tocarlo. Que me da así como alergia :p Como no soy muy cocinillas...

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    1. Yo espero que en unos meses seamos amigos, no sólo conocidos residentes en el mismo habitáculo.

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  2. Me ha encantado :D Me voy feliz a la reunión

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  3. Yo estoy en la misma situación. Ahora me ha dado por hacer bizcochos, tartas, cupcakes y todo eso. Antes solo lo usaba para la pizza.
    Cada vez me llevo mejor con mi horno, ahora somos colegas.
    Estaba pensando en escribir una entrada tipo "curso de reposteria para dummies" o "para hombres" (porque reconozcamoslo... para esto somos muy manazas) con algunos consejos. Pero tendrá que esperar a que mi horno y yo seamos íntimos, que vamos avanzandoen nuestra relación pero aun no hemos llegado a esa complicidad.

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    1. Sí, yo creo que estas relaciones con los electrodomésticos son muy propias de nosotros.

      El capítulo 1 y 2 podría ser encenderlo, porque tiene una historia...

      Salu2

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  4. jejejeje, tremendo :)
    Cuando nos mudamos a esta casa trade en darme cuenta de un detalle.....el horno va al reves!! (el termostato) no te digo mas.....

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    1. Y cómo es eso posible!!
      Yo como soy tan bruto lo hubiera solucionado fácil. Comprando horno nuevo!

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  5. Je je... Yo en cambio no podría vivir sin él.. de ahí salen mis doradas a la espalda!!

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  6. Nosotros usamos muchísimo el horno, cuando se le pilla el truqui es de lo más agradecido! Además no tenemos microondas, así que...
    Yo horneo repostería, pizzas, gratinados, patatas al horno (con un alioli, de vicio, ¡comida sana y buenísima en 20 minutos!), etc. y Mr. X le da a los pescaditos que da gusto.
    Eso sí, la plancha ni me la miro :)
    Besos!

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    1. Yo me quedo en apartado repostería. Para todo lo demás la mamá de los monstruitos.
      Si fuera x mi me alimentaria a base de macarrones y carne.

      Abrazos

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  7. Al final será tu mejor amigo, el padre de la criatura no lo tocaba mucho, hasta que descubrió que las cenas al horno son 1)más fácil de limpiar la cocina 2)no requieren que estén en la cocina controlando constantemente 3)además suelen ser maás sanas y engordan menos!!

    Eso así, aun no le ha dado por ahcer repostería, eso es subir de nivel :D Cuándo el papa d'en Joan Petit haga ese libro, me pasais una copia :)

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    1. Jaja, ese libro podria ser un best-seller.
      El punto 1 el mejor... misteriosamente es solo poner un pie ahí dentro y ya se ensucia. Parece un planeta desconocido...

      Salu2

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  8. muy buena... espero que algún día esa relación termine germinando y seais inseparables... jejejeje.. en mi caso la relación es inexistente... y por que??? porque el listo que diseñó la cocina (vivo de alquiler y no tuve nada que ver) no dejó hueco para él... ver para creerlo!!!!!!!!!!! feliz día

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  9. Si... yo creo que para verano seremos amigos.

    Sin horno?? Ufff pues ya es el segundo caso que conozco. Increíble. ..
    Salu2

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  10. jajaja, pues yo he hecho ese pacto de no agresión con el horno también, y dentro de poco creo que llegará la vitro y todo :) Al padre de la criatura se le da mucho mejor que a mi la cocina, así que delego encantada. Ánimo que dicen que todo es cuestión de práctica! (y te lo dice una que ni practica, jejeje). ¡Buen domingo!

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    1. Jaja, nosotros tuvimos que hacer ese pacto después de unos resultados desastrosos, tanto en camisetas como en mi brazo...

      1 abrazo

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  11. ¡Ay! Vamos al mío aún no se le ha ocurrido acercarse al horno ni mucho menos decidirse a improvisar una receta ni ningún plato de creación propia. Creo que calentar túppers en el microondas es su única especialidad y de momento no muestra signos de querer avanzar en cuanto a conocimientos culinarios. ¿En qué momento os dio al resto de los hombres por interesaros en la cocina? ¿Le llegará el deseo con la paternidad?

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    1. A mi cuando llegó el primero me entró una fiebre enfermiza por la limpieza. Quizá al tuyo le dé por ahí.
      Esto de los hombres es una cosa...

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  12. jejeje...Supongo que será cuestión de practica...Por lo menos lo estás intentando, no veo yo al mío haciendo bizcochos...jajaja

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    1. JaJa, sí, yo de verdad que lo intento, cada 2-3 semanas me pongo a ello.
      Nosotros es que es una forma que los peques también participen, se lo pasan muy bien.

      Salu2

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